También por ser escenario de una importante fiesta popular. El fácil camino que conduce hasta ella desde la localidad de Cahecho da la oportunidad de disfrutar de una placentera excursión en familia.
Si no te gusta el alboroto, el jolgorio y las multitudes es mejor que no aparezcas por la ermita de San Tirso el último domingo del mes de agosto, porque ese día la bucólica campa que rodea al templo se llena de romeros procedentes de Ojedo, que, después de oír misa, pasean en procesión al santo alrededor de la ermita, saltan la hoguera, comen cordero que suministra el Ayuntamiento y cantan y bailan hasta que termina el día.
La fiesta siempre fue muy estimada por los lebaniegos, pero desde que en 2012 el Gobierno de Cantabria la declaró Fiesta de Interés Turístico, a la jarana se suman muchos forasteros. Fuera de ese día, la ermita es un lugar de recogimiento y tranquilidad, y con unas vistas tan sublimes del macizo de Ándara que puede extrañar que algún eremita se instalara en esta braña dando pie a que se construyera, más tarde, el templo.
¿Cuándo se construyó?
Nadie los sabe a ciencia cierta. Algunos sostienen que la ermita puede tener su origen en los primeros siglos de la guerra contra los árabes, pero lo que se ve hoy nos remite a finales del gótico. La ermita está en terrenos de Ojedo, pero el camino más corto y cómodo para llegar hasta ella es desde Cahecho, una de las poblaciones más antiguas de la comarca y que aparece señalada en las guías como «El mirador de Picos de Europa».
Para hacer honor al título el pueblo modernizó un antiguo mirador en la entrada de la localidad e instaló un panel panorámico con el nombre de todas las montañas que hay desde Peña Sagra hasta el macizo Oriental de Picos de Europa y la cordillera Cantábrica.
Itinerario
Cahecho está situado en un lugar envidiable, rodeado de prados de montaña y bosques de robles y de hayas, con ejemplares de acebos, serbales y abedules. En invierno algún oso ha llegado a merodear por las proximidades del pueblo.
Tenemos que situarnos en la parte alta del pueblo y comenzar a caminar por una amplia pista que va al barrio de Casas del Bustillo. Esprobable que veamos alguna marca de pintura blanca y roja que corresponden al sendero de gran recorrido GR- 71 (Sendero de la Reserva de Saja), con el que vamos a coincidir hasta la ermita (o hasta Ojedo, si decidimos hacer una excursión lineal). En Casas del Bustillo la pista se orienta al suroeste y llanea atravesando la solana del monte cubierto de encinas. En el camino dejamos una pista a la derecha, primero, y luego, a la izquierda. Cerca ya del collado Taba entramos en un imponente bosque de pinos de Monterrey o pino de California. Esta pinácea originaria de California se introdujo en España en el siglo XIX, sobre todo en la zona norte, con el fin de utilizar su madera para la fabricación de pasta de papel y para labores de entibamiento en minas de carbón.
El collado Taba es el único punto de la ruta donde podríamos llegar a tener dudas de por dónde seguir, pues aquí se dan cita varias pistas. Hay que continuar por la que traemos con claro rumbo oeste iniciando un suave descenso que nos dejará a las puertas de la ermita.

Ahora estamos en vertiente norte y eso se nota en el bosque que ahora está compuesto por robles y algunos alcornoques. Al llegar a la ermita entenderemos por qué esta imagen del edificio con los Picos de Europa al fondo ha sido durante mucho tiempo una postal típica de Liébana.
El prado que rodea a la ermita invita a tender una manta, tumbarse y merendar o sencillamente mirar pasar las nubes. Los niños —si es que hemos ido con ellos— encontrarán sin duda fascinante un campo como este por donde trotar sin peligro. En lugar de regresar a Cahecho cabe la posibilidad de continuar bajando por la pista hasta Ojedo —marcada con las señales de GR-71—y así conocer un singular ejemplar de castaño milenario llamado La Narezona, uno de los más viejos de Cantabria y, posiblemente de la península Ibérica.
Este monumental castaño destaca por el grosor de su tronco, con un perímetro en su base de 13,7 metros. La decisión no implica caminar más que si se regresa a Cahecho, pero sí haber tomado la precaución de haber dejado en Ojedo un coche o hacer uso de un taxi.

Datos prácticos
Comienzo: Cahecho.
Tipo: lineal ida y vuelta.
Longitud: 5,86 km.
Desnivel: +256 m.
Cartografía: hoja 81-2 del IGN 1:25 000
Track: https://desni.in/cahechotirso

Esta iniciativa cuenta con la colaboración, entre otros, del Grupo de Acción Local Liébana, en ejecución del Convenio de colaboración firmado con la Mancomunidad de Liébana y Peñarrubia para la realización desde el Grupo de las acciones de promoción y dinamización del Plan de Sostenibilidad Turística de la Comarca de Liébana financiado por la Secretaría de Estado de Turismo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de España; la Consejería de Industria, Turismo, Innovación, Transporte y Comercio del Gobierno de Cantabria y la Mancomunidad de Liébana y Peñarrubia (formada por sus 8 ayuntamientos).