Hay que lamentar que este marchamo no haya evitado que muchos estén en pésimo estado o en riesgo de “desaparecer” por la voracidad de propietarios de terrenos adyacentes, por obras públicas y por una decena de motivos más. Otros han sido recuperados y sacados del olvido gracias a iniciativas como el Programa Caminos Naturales, que tiene en su lista de itinerarios un buen número de estos viejos caminos.
A qué caminos podemos colocar el adjetivo de Histórico sin caer en la exageración? Los entendidos en esta materia ponen como requisito que tengan al menos cien años de antigüedad. En ese plazo, se supone que por ellos han pasado suficientes historias como para merecer el calificativo. Bajo este prisma nadie puede negar que nuestro país cuenta con un excepcional entramado de “caminos históricos” que comenzó a tejerse en un pasado remoto, muy anterior a la escritura y desde luego a la cartografía, y que fue enriqueciéndose con las diferentes épocas históricas que ha vivido la península.
¿Qué hicieron los romanos?
Si buscamos los primeros caminos con referencias escritas es inevitable rememorar la famosa escena de la película La vida de Brian en la que un grupo de independentistas judíos se pregunta qué habían hecho por Judea los romanos. La respuesta en la Hispania hubiera sido clara: una red de calzadas que llegó a alcanzar los 34.000 kilómetros, de los cuales 24.000 figuraban en el itinerario Antonino, una especie de mapa de carreteras del siglo III en el que aparecen recopiladas las rutas del Imperio romano. Aquella red tuvo una importancia capital en cómo se configuró más tarde el mapa geográfico, administrativo y político de la península.
Caminos de la Mesta
La tradición ganadera de la península Ibérica dio lugar durante la Edad Media a otra de las grandes mallas viarias: las vías pecuarias, es decir, los caminos utilizados por los pastores para llevar el ganado a los puertos de alta montaña en verano o a zonas más llanas y de clima más templado en invierno. Esta red, que supuso en su momento álgido 125.000 kilómetros de rutas y unas 450.000 hectáreas, no sólo eran rutas trashumantes, también significaban vitales vías de comercio e intercambio cultural.
Esto queda demostrado por el ingente número de pueblos, castillos, ermitas, molinos y otros edificios que las jalonan. Con el tiempo, las cañadas, cordeles, veredas y coladas se han convertido también en importantes corredores biológicos. Jurídicamente, en España, las vías pecuarias son bienes de dominio público cuya titularidad ejercen las Comunidades Autónomas siendo esta protección jurídica la que las hace únicas en Europa, aunque esta protección no ha evitado que muchos kilómetros de vías pecuarias se hayan convertido en caminos asfaltados o urbanizados.
Bajo protección real
Los viajeros de la Edad Media –un paréntesis en lo que se refiere a inversión en infraestructura viaria– tuvieron que contentarse con lo que quedaba de las calzadas romanas. El uso de siglos fue consagrando a las más importantes que pasaron a convertirse en Caminos Reales, es decir, aquellos que por su importancia contaban con la protección de diferentes monarcas.
Conocemos los Caminos Reales con que contaba España en los siglos XVI y XVII gracias al Repertorio de todos los Caminos en el que hallarán cualquier viaje que quieran andar muy provechoso para todos los caminantes. La guía de Pero Juan de Villuga, publicada en Medina del Campo en 1546, contenía un total de ciento treinta y nueve itinerarios que, con el correr del tiempo, darían lugar, más o menos, a la red de carreteras del siglo XX.
Esqueleto viario
Calzadas, vías pecuarias y caminos reales constituyen el esqueleto de la red viaria histórica de nuestro país, pero como todo esqueleto, no sería nada sin los músculos, los tendones y sistema circulatorio que forman miles y miles de kilómetros de otros caminos que contribuyeron al desarrollo económico, social y cultural del país: caminos de sirga de ríos y canales navegables; caminos de peregrinación; caminos de ronda; caminos de artistas, artesanos, temporeros y emigrantes; rutas comerciales, legales o ilegales; caminos vecinales… muchos lo fueron todo a la vez.
De entre todos los posibles, que no son pocos, hemos hecho una pequeña selección que bien puede servir de muestra:
- Camino Natural Camí de Cavalls. La isla castillo (Menorca)
Aunque ya en documentos de principios del XVII se hace referencia a un camino que circunvala la isla, se cree que fueron los franceses los que le dieron forma en el siglo XVIII. Con el paso del tiempo Menorca fue perdiendo su valor estratégico y el camino de ronda también… - Camino Natural del Románico Palentino: Arte e historia (Palencia)
El primero de estos itinerarios, por ser la columna vertebral del conjunto, es la ruta del Carbón de Cok, de 66 kilómetros que, a pie, se pueden recorrer cómodamente en tres días; uno si se viaje en bicicleta. El Carbón de Cok sigue el trayecto que unía las minas de carbón de los valles de Orbó… - Camino Natural del Canal de María Cristina y sus ramales: La Venecia Manchega (Albacete)
Las inundaciones, epidemias y la falta de tierra cultivable convencieron a las autoridades de la necesidad de emprender una gran obra hidráulica para desecar el terreno. Los trabajos para canalizar las aguas estancadas y llevarlas hasta el Júcar comenzaron en 1805 reinando Carlos IV… - Camino Natural del Agua Soriano: Camino Antonino, del Duero al Ebro (Soria-Zaragoza-Navarra)
Soria capital se levanta a 1.081 metros de altitud, y Tudela a 268 metros. Esta notable diferencia de altura entre ambas nos da una pista del cambio de paisaje que percibirá el viajero que emprenda este viaje de más de cien kilómetros que le conducirá desde las amplias llanuras cerealistas sorianas hasta los viñedos del Duero… - Camino Natural de la Ribeira Sacra. Silencio, santos y buen vino (Lugo)
Cuando uno llega hasta allí es fácil comprender el motivo: pocos lugares hay en le península Ibérica que transmitan tanta paz y ganas de meditar como estas escarpadas laderas que se
hunden en el Sil…
Otros Caminos Históricos
- Camino Natural de San Rosendo. Lugo/Ourense
- Camino Natural del río Barbantiño. Ourense
- Camino Natural Camí de l’Aigua. Lleida
- Camino Natural de Pedro Saputo. Huesca
- Camino Natural del Port de Vielha. Lleida
- Camino Natural Ruta dels Molins d´Aigua. Castellón
- Camino Natural de la Cañada Real Soriana Oriental. Madrid
- Camino Natural Vía de la Plata. Salamanca
- Camino Natural por los senderos tradicionales de El Hierro. El Hierro
También existe la calzada romana Burdeos-Astorga, que en el tramo Alavés, cruza el río Zadorra por el famoso puente de Trespuentes. Aquí se encuentra el poblado Iruña-Veleia, uno de los más importantes del norte de España.