Estas son algunas de las ideas que nos transmitía:
«En todas las cumbres en las que he estado lo que más deseo cuando las alcanzo es bajar, porque es lo más peligroso… «
«Una de las cosas más grandes que me puede ocurrir es llegar a la cima del Dhaulagiri. Lo deseo con todo mi alma, con todas mis fuerzas, hace mucho tiempo».
«A la cima del Dhaulagiri llevo las cenizas de mi amigo Salvador Rivas, y unas flores de ganchillo en homenaje a la gente de mi edad, para animarla, porque la edad no es un freno para todo, tiene sus problemas, pero también tiene sus ventajas. Llevo 19 años jubilado y estoy encantado de mi jubilación. La voy a celebrar allí arriba otra vez».
«Si consigo la cima del Dhaulagiri después de haber estado por primera vez en el Himalaya hace 50 años, va a ser fantástico. Lo voy a intentar con todas mis ganas. Con estos 84 años que no me pesan demasiado. Los llevo bien».
«Estamos aquí con todas las ganas del mundo de subir al Dhaulagiri y dedicárselo a la gente mayor para que se anime y se den cuenta de que esto no se acaba: hay que seguir y vencer los problemas que te van saliendo».
«Mi rodilla y yo somos amigos hace unos años. Me adapto a ella y ella me ayuda todo lo que puede».