Oswaldo Freire y Joshua Jarrin ya habían avanzado que, después de haber ascendido el pico virgen Dhagpache (6.567 m) en estilo alpino días atrás, tenían previsto llevar a cabo otra ascensión en el Langtang (Himalaya de Nepal). Así pues, a continuación se dirigieron al Ganchenpo (6.378 m) para escalar su cara norte en estilo alpino a través de una ruta directa que han decidido llamar Terapia de frío (1.000 m, TD/TD+, AI4+, 90º), debido al intenso frío que sufrieron: “Estimamos una temperatura de -30º en el momento más frío”, precisa Ossy Freire.
Una cara norte impresionante
Tal como cuenta Ossy Freire, “escogimos el valle del Langtang por ser poco visitado y por lo técnico de sus montañas”. Su objetivo principal era lograr la primera absoluta del Yansa Tsenji –otro nombre por el que se conoce también el citado Dhagpache–, que cumplieron el 28 de octubre. “Teníamos la esperanza de que el clima y el cuerpo aguantasen un segundo pegue al Ganchenpo”, comenta.
Escogieron esta montaña por una razón bien sencilla: “Desde el pueblo de Kyanjin Gompa, se ve la pared norte impresionante, así que decidimos solicitar el permiso de escalada”. Visualizaron una línea que saliera directamente a la cumbre y se fueron a por ella.
Encontraron algunos restos de expediciones anteriores en la morrena y en el lugar donde ellos instalaron su campo base, aunque nada más en el glaciar o en la pared. Según registra The Himalayan Database, hasta ahora, en la cara norte del Ganchenpo solamente existía la ruta abierta por Mikel Zabalza y Fermín Izco en otoño de 1993, que termina asaltando la cima por la arista oeste. En la primavera de 2010, un grupo italiano liderado por Angelo Giovanetti lanzó un intento que llegó hasta los 6.000 metros antes de darse la vuelta.
18 horas en estilo alpino
La ascensión de los dos guías ecuatorianos comenzó con una exploración inicial hasta casi la base de la pared, el día anterior al ataque, y una compleja navegación para cruzar el glaciar debajo de la pared y pasar la rimaya. Ossy Freire apunta a “un glaciar muy agrietado”. Instalaron un C1 a 5.290 metros y desde allí se lanzaron en estilo alpino hasta la cumbre en poco más de 13 horas de ascensión.
Sin demorarse demasiado en la cima, rehicieron el camino para regresar al C1 en un tiempo total de 18 horas y 20 minutos.