El congosto de Mont Rebei es una verdadera joya de la naturaleza. Ubicado en una remota localización entre las sierras del Montsec, el Noguera Ribagorzana lo ha ido excavando durante milenios hasta modelar unas paredes impresionantes que hoy en día son un paraíso para escaladores a caballo entre Cataluña y Aragón.
El lugar se encuentra aguas arriba del pantano de Canelles, pero en épocas de lluvias abundantes como las que se han dado este año, la cola del embalse sube y el nivel del agua del río a la altura del congosto crece. Ese es el contexto que se ha dado este verano y con el que se topó Chris Sharma. Según calcula el californiano, el nivel del agua podía haber subido hasta 30 metros, lo que dejó al descubierto unas posibilidades inusitadas para el psicobloc. Perfiles que hasta ese momento quedaban demasiado elevados como para plantear escalarlos sin cuerda se habían puesto al alcance de la mano…
Sin dudarlo un instante, y aprovechando que este verano tenía que quedarse cerca de Barcelona para el alumbramiento de su segundo hijo, Chris Sharma sacó partido de las condiciones excepcionales del congosto de Mont Rebei. Tal como se puede ver en el vídeo que publicaba ayer mismo en su canal de Youtube, Chris Sharma ha atacado a consciencia la renovada franja inferior del congosto, agarrándose de “pincitas e invertidos” hasta alturas que harían temblar las piernas a la mayoría, para a continuación volar muchos más metros de lo que uno desearía y zambullirse en el agua. “Desde el kayak, siempre parece más pequeño, pero cuando estás arriba ves que en realidad es mucho más grande…”, reflexiona Chris.
Sigue trabajando su gran proyecto
Chris Sharma ha podido disfrutar de la diversión del psicobloc en Mont Rebei porque ha continuado trabajando el viejo proyecto futurista que equipó hace ya años, cuando residía en la zona. Todavía sigue siendo una incógnita si conseguirá encadenarlo algún día, aunque en caso de hacerlo no hay duda de que se convertiría en una vía de referencia a nivel mundial.
Una vía diferente de lo que suele ir asociado a la firma de Chris Sharma en la roca, que acostumbran a ser vías deportivas de un largo. En este caso, como corresponde a Mont Rebei, es una vía de 250 metros de altura dividida en 7 largos. Solamente dos de ellos figuran por debajo del octavo grado, mientras que hay cuatro en el 8c o más, incluyendo un 9a que la situaría como una de las vías de largos más duras del mundo.
Desglose de largos del proyecto de Chris Sharma en Mont Rebei: L1 6c, L2 9a, L3 8b, L4 8c, L5 8c, L6 7b, L7 8c+.
Muy bueno Pablo, que no decaiga el humor.
Si ataca los psicobloc "a consciencia", me imagino que una mala caída te podrá dejar "inconciente";)