A pesar de la fecha (muchos escaladores están de vacaciones) y de las altas temperaturas, la Jornada de Limpieza en Cuenca resultó todo un éxito de participación. Un centenar de voluntarios se dieron cita para limpiar la escuela y dejar constancia una vez más de la implicación real de los escaladores y de que la concienciación medioambiental se demuestra con acciones sobre el terreno. La limpieza se desarrolló principalmente en la hoz del Júcar (Fortín, Alfar, Sombretivo, Martín Alhaja y Camino), mientras otro grupo trabajaba en Los Paúles (hoz del Huécar).
Entre los participantes muchas caras conocidas de las hoces, socios de Escalada Sostenible, Carlos Ortega (presidente de la Federación de Castilla-Mancha), Silvia (la participante más pequeña, de 3 años), los padres de Juanma León (presidente de Escalada Sostenible), escaladores que se hicieron 400 km para echar una mano, y Ryan y Tatiana, unos visitantes de Kentucky (EE.UU) ¡los primeros en inscribirse a la Jornada!
Doble tarea
También participaron socios y responsables de algunos rocódromos madrileños (la Jornada estuvo patrocinada por algunos de ellos) y profesores y guías de importantes empresas de escalada y aventura. “Las salas y empresas de escalada tienen la obligación de proteger los espacios en los que desarrollan sus actividades y de los que se benefician. La tarea docente es doble: por un lado, enseñar a escalar; por otro, a respetar y defender el lugar donde lo hacemos”, explicaba uno de los responsables de estos centros.
Aunque casi toda la basura que se sacó no es responsabilidad de los escaladores, cerca de los sectores más visitados “hay auténticas letrinas de la vergüenza –plagadas de papel higiénico y toallitas de celulosa– que tuvieron que ser saneadas a golpe de pala. En este aspecto se hace necesario ser autocríticos y seguir trabajando de forma interna en la concienciación del colectivo escalador”, explican los organizadores.
“Gracias a todos los que sacrificaron su mañana de escalada, se cocieron bajo un sol implacable y dejaron los escrúpulos en casa, los pies de vía, caminos y alrededores de muchos sectores están ahora como a todos nos gusta encontrarlos. Con un pequeño esfuerzo de cada uno, iniciativas como ésta no serán necesarias en el futuro. Vamos a intentarlo”, añaden.